
Prescindir.
Palabra del día:
Prescindir.
Prescindir para extrañar,
comenzar a prescindir para echar de menos,
para hallar la consecuencia.
Prescindir haciendo resonancia
en los oídos
en las puntas de los dedos,
soñar que se prescinde de la vida
y que un mar de gente intenta reanimarte,
sacarte de el estado de reptil,
salirse, que es como prescindir
del habitar,
del ocupar
del llenar.
Prescindir del vino:
Prescindir de la esperanza.
Comenzar a no necesitar:
El final de toda presunción.
Las ruinas del centro,
la ciudad y un descalabro
de dos millones de indigentes:
Felices imprescindibles todos ellos.
Levantarse de la mesa,
y tirar la comida contra las paredes:
Prescindir de la satisfacción absoluta.
Tirarse a un tren,
tirarse en zambullida a la mar,
a la alberca,
al poso séptico,
al poso escéptico,
flotar en el universo
formar una constelación,
prescindir del cielo,
crear uno nuevo.
Caer por knockout en el tercer asalto,
ver la toalla volando desde la esquina,
húmeda de sangre.
Prescindir de la posibilidad de
levantarse. Una voz que grita
no más asaltos, y !saz!
que comienzas a prescindir de los dientes,
que ahora caen como perlas preciosas
de la boca
de tú boca.
Prescindir de toda corporeidad.
Prescindir de los servicios de aduana
de las cámaras de fotos
de los animales en los circos,
del futbol dominical.
Dejar que todo se aparte,
y uno quedarse quieto,
y que todo pase,
y que sople el viento.
Dejar que todos prescindan hoy de mí,
dejarme pescar, morder el anzuelo,
sólo para saber qué pasa,
sólo para eso.
Edison Diaz

