6.8.10

Algo como la vanguardia


He repetido muchas veces

La palabra verso en un verso

O al menos

En algo que se le pareciere

El punto, diana satírica que quiere

En lo manifiesto, salir avante y soslayarlo

Es que el verso no llegó nunca a sí mismo

En mis palabras, que fueron

Antes que nada

Un preludio cobarde y no un instante

De fuego cruzado, de dos versos

Rampantes

Que vencieran o rindieran alguna cosa

Entre sus dos nadas

Sólo quisiera decir, no volver a repetir

Y mejorar los nombres

De su contenencia.



Andrés Cuervo

12.4.10

Mensaje

La calle empedrada y el agua corriendo a través de las piedras formando figuras en las que busco rostros conocidos; los tenis con las suelas acabadas, ya que han cobrado factura las horas de camino, hacen que mis pies sientan, una a una las cuadradas piedras. Los arboles que hace unos días brindaban grata sombra, han empezado a mudar de piel; ven, acércate, llueven hojas, digo al cielo, creyendo que él te dará el mensaje de mi voz, arrojo el cigarro apuntando hacia las líneas de agua, falló el lanzamiento, sigo mi rumbo, dejando atrás a medio fumar y con el humo ascendiendo hacia el cielo, el pucho, al que le quedan dos o tres plones mas, doblo la esquina pensando que tal vez, solo tal vez ,en ese humo va mi mensaje hacia ti, siendo más efectivo que mi voz.



Camilo Andrés

4.3.10

opmeiT






a Paul Celán.


Del tiempo, tengo mas bien poco que mentar,
sin embargo,
es mi deber espabilarlo,
ponerle botas nuevas,
y echarlo a andar.

De ese tiempo no puedo
hablar que fue perdido,
que a diferencia del de
muchos de corbata, no valió oro
sino pan y amigos.

Puedo decir, por ejemplo:
que la patria que se mostraba
fulgurante antaño,
ahora, en este tiempo,
no es sino el ángulo
más absurdo de un plano
desigual.

También, que cuando tenía
la edad de quien me lee,
me suponía viviendo como
un brahmán, pero la realidad,
que seguramente es como la
pesadilla de un caníbal,
me puso a golpear puertas,
a andar por barrios inhóspitos,
y a comer en restaurantes donde
las palomas comen con uno
en el mismo plato.

Un tiempo que parecía metido
entre una bolsa de té,
que se expandía y
se contraía como un lento
palpitar
movido por los olvidos de la multitud.

Un tiempo metido en los parpados
de uno que otro ser amado.
un tiempo trazado a las malas,
un tiempo doliente,
contrayente
silente.

Amigos míos que se robaban
el tiempo, lo metían entre los
bolsillos, y en las noches
se lo regalaban a cualquier
camarada indigente de alguna esquina.

Mi amiga que no sabe
que es el tiempo, pero
llora cada vez que siente que
lo ha perdido.

El tiempo encarrado
descaradamente en los buses,
el tiempo fumándose un porro,
el tiempo escuchando a los doors
o a Julio Jaramillo.

Ese tiempo que hace lo que no debe cuando no debe:
se pone a jugar al serio
cuando la cosa necesita una inflexion,
y se pone de niño a las escondias,
cuando la cosa es de comerse las uñas

Y justamente es ese
tiempo medio
 puta.
Ese mismo que sale
y mancha como un chorro
de sangre.

Justamente por ése, y a pesar de él,
es que mejor me dejo dormir,
y que los segundos se escapen
por debajo de las sabanas.
El tiempo se le dejo mejor a los relojes
y a sus padres los relojeros,
para que llegado el último de los días
digan a grito entero:
  Todos lo hemos perdido.




Edison Diaz

9.2.10

Oración

Dame la serenidad de aquellos días
y bríndame la fuerza del centauro
complace mi alma con retazos de dulce
y amarga el humo de este tabaco que envicia
a mis enemigos cálmalos con placeres de ciegos
y a mi mastícame de caricias con privilegios.

Alejo