9.2.10

Oración

Dame la serenidad de aquellos días
y bríndame la fuerza del centauro
complace mi alma con retazos de dulce
y amarga el humo de este tabaco que envicia
a mis enemigos cálmalos con placeres de ciegos
y a mi mastícame de caricias con privilegios.

Alejo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Huyyy ke bien!!