MUDANZAS




Amanece y ella sin sombra.
El resplandor que toca su cara
No es más que un mustio olvido;
Es hora ya de empacar.





La receta dice que para irse
Vale más tomar la primera moneda
de un bolsillo roto y echarla al aire;
¡¡¡Que más da!!!
Cara o sello, solo una es la salida.



El principio y fin de todo
Se arrastra en una mudanza.
Mudanza de penas, cambio de olores,
Cuerpos irremediablemente transitorios.
Movimientos sempiternos
Que desembocan solo en un punto.
Descienden transmutados a ser lo mismo,
Cotidianamente e irrefrenablemente lo mismo.


Queda poco,
Habrá que mudarlo,
Cambiarlo de lugar y modificarlo;
Disfrazarlo, y así de pronto no encuentre el principio,
Dejando a tientas el retorno seguro al final.




Nathalia C.

Comentarios

Liliana Ramírez dijo…
Que asertivo poema, nos hallamos en constantes mudanzas. Hay cosas que se mudan, se cambian, otras simplemente se desechan, ¡y si! son tan difíciles como un carisellazo. Es sencillo y complicado mudarse, una dicotomia inseparable, y que caos es no comprender que todo tiene un principio y un fin. Gracias por ese poema Natalia.

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